martes, diciembre 18, 2007

La vida que empieza mañana

Una lluvia sin fin moja la calle,
una calle sin fin hasta el silencio.
Un silencio sin sol, en los rincones,
en una esquina gris un árbol seco.

Alguien llora, tal vez, tras las ventanas,
alguien que espera y mira, de ojos serios.
Unos ojos sin sol frente a la tarde.
Un tranvía cansado de agua y tiempo.