lunes, noviembre 26, 2007

¿Alguien oye?

¿Alguien oye el lamento
atravesado en la tráquea
de los violoncelos?
¡Oh profesores!
He vomitado tanto dolor
que ya no tengo ganas
ni de afeitarme.
La noche rompió mis ventanas
los gritos erizaron mis pelos
la angustia me degolló
y ahora es inútil luchar.