La aurora llega
con una vela humedecida
por las lágrimas
atravesando álamos
cruzando lentas aguas
golpeando en el aire
con su lento latido
lentamente desprendiendose
caminando y silbando
royendo el límite de la noche
con sus dientes fríos
con su sonrisa silenciosa
con su dolor metálico
apagando estrellas
dibujando árboles
es eso es eso
ventanas despertandose
como canciones mudas.