Una mujer redonda
con ojos de ángel serio,
lamento y resistencia
su cuerpo envejecido,
ya no riega las plantas,
ya no gime.
Es increíble no ver
su rostro antiguo
debajo de los soles
y los gritos
que poblaron la infancia :
revistas de historietas
bajo los almohadones,
mates, panaderías,
gestos hoscos,
lo que no pudo ser
y ahora duele en la boca.