Bermellón y ocre desparramados
en el azul tranquilo del agua mansa;
infinita belleza, mucha quietud
y calma.
Los azules reflejos de los barcos,
verdinegros de tiempo
y de grasa,
redondeados, partidos
en el agua.
Y el sol derramado tiernamente
sobre las popas blancas,
sobre la orilla multiforme y los reflejos
de los barcos y las casas.