lunes, noviembre 05, 2007

Esta voz

Esta voz, este grito,
esta ruda tristeza con que Buenos Aires
pronuncia el crepúsculo,
nos protegen.

Gorrión de la ciudad :
tu invulnerable canto nos protege,
mientras los edificios
se humedecen de azul en esta hora,
y el cielo se desborda hacia nosotros.