¿Volveré a ver tu rostro
entre las losas y el insomnio?
¿Tus ojos asomados
a la obra en construcción,
cemento y magia,
reflector y tristeza,
grúa inmóvil?
¿Volveremos a hablar
de las hoscas ventanas,
parecidas a nichos funerarios,
o de los poderosos fantasmas del dinero
jugando al escondite en cajas clausuradas,
donde no entra la vida?